29 de mayo de 2009

No puedo

No puedo volar. No puedo volver el tiempo atrás. No puedo resucitar a los muertos. No puedo hacer que la gente piense o deje de pensar lo que yo quiero. ¿Es un problema cultural no amigarse con la propia impotencia? Hace falta repartir muchos castañazos para provocar una ola de ahumildamiento (permítaseme el neologismo). No autoayuda, menos derechos, no religión, no le eches la culpa a Dios, el mercado no te va a ayudar, que sos, ¿el dueño de Techint, sos? Perdón, estoy muy irritado últimamente. Mucha tele, muchas noticias, mucho Vargas Llosa y notitas mala leche al embajador de Venezuela. Te juro que a veces me gustaría tener una mirada más distante o no tener que defender lo que no comparto o que la estupidez ajena me moleste menos: pero claro, todo no se puede.

3 comentarios:

  1. Mmmmm, no me gustó la frase "defender lo que no comparto" porque suena a que querés defender justamente lo que el otro dice y no al revés.

    Más allá de eso, no sé si es un problema cultural pero definitivamente es un problema lo de no amigarse con la propia impotencia. Si uno realmente no puede hacer nada, mejor dejar que el mundo se vaya a la mierda en una canasta (traducción aproximada de "let it go to hell in a handbasket", frase que me resulta particularmente atractiva) y pasarla lo mejor posible.
    Todo es como debe ser.

    ResponderEliminar
  2. Qué tranquilo que te quedás así. No no, no todo es como debe ser, de hecho hay muchas cosas que están mal, muy mal.

    ResponderEliminar
  3. Y si, así te quedás más tranquilo, para qué negarlo. Es una posición egoista para algunos. No sé, creo que todos tenemos nuestro lado medio "mágico-religioso" y el mío cree que todo eso que uno no puede cambiar está más allá de nuestra voluntad o deseos de cambiarlo, que es como debe ser, ya sea algo malo o algo bueno, todo es así por alguna razón que se me escapa.

    ResponderEliminar